Inicio / Plantas A-Z / Ficus benjamina

Ficus benjamina.

Ficus benjamina

Ficus benjamina necesita luz brillante indirecta y estabilidad; reacciona tirando hojas ante cambios.

Ficus benjamina
Imagen ilustrativa generada por IA · referencia orientativa de la especie.

Ficha rápida

Lo esencial.

Los días son recordatorios de revisión. Riega solo cuando el sustrato confirme que toca.

Dificultad

3/5

Riego base

revisar cada 9 días

Luz

Luz brillante indirecta y ubicación estable.

Mascotas

Tóxica si se ingiere

Riego por estación

Cuándo mirar antes de regar

Regar cuando los primeros centímetros estén secos.

Primavera

Revisa cada 8 días

Revisa la capa superior y riega cuando empiece a secar.

Verano

Revisa cada 6 días

Revisa antes por calor y luz, sin dejar agua en el plato.

Otoño

Revisa cada 10 días

Espacia poco a poco y comprueba el peso de la maceta.

Invierno

Revisa cada 13 días

Menos luz significa menos consumo: prioriza drenaje y prudencia.

Trasplante

Cuándo y cómo

Trasplanta en primavera y evita moverlo después durante semanas.

Sustrato universal aireado, con algo de material mineral y drenaje firme.

Señales: Raíces circulares, secado muy rápido o pérdida de vigor.

Errores frecuentes

Lo que más la castiga

  • Cambiarlo de sitio repetidamente.
  • Regar por ansiedad cuando tira hojas por adaptación.
  • Corrientes frías.

Plagas

Qué revisar

  • Cochinilla.
  • Escamas.
  • Araña roja.

Preguntas frecuentes

Dudas reales.

¿Cada cuánto riego Ficus benjamina? +

Usa los días como recordatorio de revisión, no como orden de riego. Si el sustrato no ha llegado al punto de secado indicado, espera.

¿Es normal que tire hojas al cambiarlo de sitio? +

Sí, es una reacción común. Mantén luz, temperatura y riego estables mientras se adapta.

¿Es segura con mascotas? +

Mantén la planta fuera del alcance de perros y gatos. Si hay mordida o ingestión, consulta con veterinario o un centro de toxicología animal.

Fuentes

Información contrastada.

Ficha editorial adaptada a interior doméstico. Las fuentes se usan como base hortícola y de toxicidad; la respuesta final depende de luz, temperatura, maceta y sustrato.